CINCO DIAS

Concluidas las explicaciones por el caso Soria, Luis de Guindos ha relatado todo lo que puede ocurrirle a la economía española a partir del próximo 15 de octubre, si España no cumple con los objetivos comprometidos con la Comisión Europea.

Recordó que la nueva senda de déficit pactada prevé que este año el desequilibrio de las cuentas no rebase el 4,6% del PIB, se reduzca al 3,1% en 2017 y sea del 2,2% en 2018. Además, el Gobierno español se comprometió a fortalecer el marco de contratación pública.

Como cada año, antes del 15 de octubre todos los países del área han de remitir sus presupuestos a la Comisión para que este órgano valore si se están realizando las reformas prometidas. Sin embargo, Guindos admitió que la legislación europea contempla que si el Ejecutivo está en funciones, eso le exime de enviar un presupuesto cerrado para evitar comprometer la acción del futuro Gobierno.

De esta forma, el ministro anunció que España remitirá un plan presupuestario basado en la prórroga de las cuentas de 2016 que no incluirá ninguna medida fiscal. No obstante, y para convencer a Bruselas de que este año el déficit se situará en el 4,6% prometido, el Gobierno aprobará mediante un real decreto ley la reforma del pago fraccionado del impuesto sobre sociedades para recaudar 6.000 millones de euros adicionales.

La medida consistirá en hacer que las empresas con una cifra de negocio superior a 20 millones de euros anuales adelanten al fisco parte de lo que deberían pagar por ese tributo aplicando un tipo mínimo del 20%.

De no remitir ese plan presupuestario y convencer a Bruselas de que las medidas que se están adoptando reducirán el déficit, la UE podría acabar multando a España con 5.000 millones y suspender el pago de fondos estructurales por otros 1.325 millones.